M. ALVAR: "Para elaborar un diccionario es imprescindible contar con el ordenador"

Realiza un proyecto en colaboración con la ULPGC


Manuel Alvar Ezquerra, catedrático de Lengua Española de la Universidad de Málaga, miembro de la Academia Española de la Lengua desde el año 88, y artífice de los más destacados diccionarios -en estos momentos está trabajando en los diccionarios monolingües de Vox-.

Las Palmas de Gran Canaria. Actualmente se encuentra dictando un curso de Doctorado propiciado por el Departamento de Filología de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC), denominado «Introducción a la Lexicografía»; a la par que está ultimando un proyecto de colaboración con el Grupo de Estructura de Datos, dirigido por el profesor Octavio Santana. -¿Cuál es el motivo de su visita a la ULPGC? -Por un lado, he venido a hacer un curso de Doctorado a la Facultad de Filología sobre la Teoría del Diccionario; aunque también, desde hace más de un año, he mantenido conversaciones con Octavio Santana y su Grupo, porque están haciendo cosas que nos interesa a nosotros y que me parecen muy útiles, y vanguardistas. - ¿Qué conexión puede haber entre un lingüista y un informático? - El contacto viene porque, hoy en día, en la elaboración de un diccionario es imprescindible el ordenador. Yo necesito los ordenadores igual que necesito el coche; la diferencia es que el ordenador no tiene medios para utilizarlo, hay que buscar los instrumentos de trabajo. Esto se engloba dentro de los ámbitos de la Lingüística Computacional, la ampliación y uso de los ordenadores en el conocimiento lingüístico. La complejidad en este sentido ha desembocado en lo que empezó llamándose industrias de la Lengua, y hoy en día se llama ingeniería lingüística, que consiste en el desarrollo de mecanismos que tengan como medio, fuente y finalidad, la lengua, y que está en relación con la Informática. Los campos son variadísimos, desde el reconocimiento automático de la voz, tratamiento de textos, traducción automática, cadenas de producción, etc. - ¿En qué consiste este proyecto conjunto? - Se trata del desarrollo de un proyecto de tratamiento avanzado de la información textual. La idea, fundamentalmente, reside en el hecho de que, salvo empeños ambiciosos -frecuentemente quedan en soluciones parciales-, se ha de definir el papel de la aplicación de la informática en el entorno constituido por un conjunto de herramientas útiles al usuario especializado en el trabajo con textos. - En base a ello, ¿se tenderá al diccionario informático y a la desaparición del diccionario de papel? - Este verano asistí Congreso en Finlandia, donde se discutía si los diccionarios electrónicos sustituirían al de papel. Este debate duró unas cinco horas, carecía, a mi modo de ver, de sentido porque es lo mismo que plantearse si la máquina de escribir va a sustituir a la escritura. Yo creo que los diccionarios en formato electrónico se van a utilizar bastante porque son más cómodos y los beneficios que pueden aportar al usuario son mayores, pero eso no quiere decir que el diccionario clásico desaparezca. Se trata de un problema didáctico, me parece bien que el niño utilice el ordenador, pero no que sea su única herramienta, porque de esta forma se le facilita tanto las cosas que no desarrollaría algunos sentidos en la inteligencia. El individuo debe poner límites a los avances, lo importante es la conciencia humana y el buen uso que se hace de las herramientas. - ¿Qué opinión le merece la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria? - Es una Universidad que me da mucha envidia. Conozco a gente que trabaja mucho, y son muy abiertos. También la veo como Universidad joven y muy dinámica y el que esta semana haya habido clases todavía me parece una muestra de su juventud y el interés que existe también por parte de los alumnos. Otro aspecto a destacar es que traigan a tanta gente de fuera, ya que esto redunda positivamente, no sólo en la calidad de formación del alumnado, sino en las relaciones futuras de la propia Universidad.

Avances técnicos


El director del Grupo de Estructura de Datos de la ULPGC, Octavio Santana, ha sintetizado los puntos básicos en los que consiste el proyecto de colaboración conjunto con el catedrático Manuel Alvar, que abarcan cinco campos de actuación. Destaca la creación de un apartado básico de edición que abarca los problemas típicos, puesto que ya existen en el mercado procesadores de textos de alta calidad y amplia difusión; interfase de usuario-máquina que proporciona una panorámica amigable de medidas estadísticas, diferentes criterios de ordenación de las palabras que componen el texto, clasificación por similitudes lexicográficas entre ellas y detección de prefijos, infijos y sufijos comunes. La agrupación de las formas verbales -regulares e irregulares- y adverbiales. Asimismo implica la creación de un índice lo suficientemente rápido y eficaz que satisfaga las exigencias de las consultas de alto grado de complejidad a bases documentales estáticas (por ejemplo, diccionarios). Dentro de la perspectiva de ayuda, figura la conjugación castellana, así como el tratamiento adecuado de la sinonimia castellana, ya que los procesadores de importación provienen fundamentalmente del área sajona y, por tanto, las reglas no coinciden con las nuestras. En estos momentos, estamos ampliando las posibilidades de nuestro índice para que sea capaz de adaptarse óptimamente a condiciones dinámicas, propias de las bibliotecas de documentos. Por último, informó sobre las próximas actuaciones conjuntas. Dado que el profesor Alvar es evaluador de la CE para proyectos de Ingeniería Lingüística, queremos establecer contactos europeos para el desarrollo de un proyecto que denominamos SOTA. Asimismo se prevee la incorporación de universidades latinoamericanas en los flujos de financiación de la CEE; y la firma de un protocolo para que Vox nos permita acceder a su diccionario en soporte magnetico.
 

Diario de Las Palmas(19 - Diciembre - 1992).